Lo que nos dejó: #AusGP

mercedes ausgp

 

  • Mercedes sigue sin tener rival como constructor por lo que Nico Rosberg y Lewis Hamilton confirman su condición de principales contendientes al título de pilotos.
  • Ferrari está de regreso como constructor y como fabricante de motores después de que superó claramente a Renault para ser el segundo mejor de la categoría; Vettel y Raikkonen se mostrarán competitivos frente a Williams durante todo el fin de semana. Sin embargo, aún están lejos de las flechas plateadas de Stuttgart.
  • McLaren sigue en franca caída después de ocupar la última fila de parrilla por primera vez en su historia y mostrarse sin nivel competitivo en Albert Park.
  • Los debutantes, sobre todo Nasr y Sainz mostraron talento suficiente para hacer pensar que están listos para volver interesante la pelea por puntos en cada gran premio.
  • Las pruebas de pretemporada se han convertido en paradas obligadas como demostró la actuación de McLaren, Force India y Manor en Melbourne, equipo que no lograron tener mucho kilometraje en dichas pruebas y pagaron por ello sin hallar el ritmo durante el fin de semana.
Advertisements

¿Asistirá?

invitación nico

Después de bromear en la conferencia de prensa después del Gran Premio de Australia, Nico Rosberg ha invitado a Sebastian Vettel de la Scuderia Ferrari a los fosos de Mercedes en Malasia para tomar notas de la forma en que las flechas plateadas hacen las cosas en la Fórmula Uno. ¿Asistirá el piloto de Maranello?

Cuestión de números

15 aus gp

 

CUESTIÓN DE NÚMEROS

El anuncio del regreso de Manor Marussia a la parrilla de la Fórmula Uno causó alegría porque significaría que habría 20 autos en la parrilla y que tendríamos la posibilidad de más batallas en la pista si podían estar al nivel de los autos del fondo de la clasificación aún con su modelo 2014 actualizado. Vamos, no es que Manor sea competitivo, pero durante 2014 mostraron que había ciertos avances logrados y que en un día bueno podían ponerle acción a la pelea por el décimo puesto en busca de puntos. Además, siempre es grato apoyar al menos favorecido. Pero llegado Melbourne, no lograron calificar a la parrilla y fallas en los autos de Magnussen y Kvyat además del dolor de espalda de Bottas, nos dejaron con 15 míseros autos compitiendo. Después de la primera vuelta, los Lotus de Maldonado (accidente) y Grosjean (problemas en el motor) redujeron los participantes a 13 mugres coches que pelearían los 10 puestos que otorgan puntos.

Con Force India y McLaren en modo pretemporada, es decir, buscando acabar la carrera y nada más, teníamos 10 autos competitivos que dieron un espectáculo dentro de lo medianamente posible. Los Mercedes se escaparon y básicamente no los vimos hasta que era el final de la carrera mientras que atrás Vettel no podía con Massa en la pista y Ricciardo luchaba con Nasr y Raikkonen en un tren que no pasó a mayores. Una carrera complicada como suele ser la primera del año, pero el número de autos en pista redujo lo que podría haber sido.

Y todo lo anterior por una razón que se ha repetido en las últimas campañas: hacen falta autos en cada gran premio.

No se trata de poner autos para llenar un cierto número pensando que eso lo hará mejor, sino en el hecho de que tan pocos autos dejan al aficionado con un sabor de serie de medio pelo y no del pináculo del automovilismo. El problema radica en varios factores que han alejado a los constructores de la Fórmula Uno quienes proporcionaban a la misma de talentos jóvenes que no reducía el nivel. En Toleman debutó Senna, en Jordan lo hizo Schumacher, en Minardi fue Alonso; equipos que sobrevivían temporada a temporada y que le daban un sabor distinto a la F1 a la vez que mantenían interesantes las batallas por los puntos finales y, de vez en cuando, se introducían en la pelea con los grandes o por un podio.

Los presupuestos de los equipos y los costos de la categoría han llegado a un absurdo que ha generado limitaciones en áreas como las pruebas (más kilometraje de prueba seguramente hubiera ayudado a Kvyat, Magnussen y Grosjean a evitar esos desperfectos mientras que habrían mejorado el desempeño de Force India y McLaren en la pista) mientras que restricciones menores en la sustitución de pilotos hubiera permitido a Williams correr un segundo piloto en vez de tener un auto menos (sobre todo cuando el piloto de reserva está ahí el domingo).

Necesitamos recuperar los equipos pequeños que le daban un sabor distinto a la Fórmula Uno, uno más accesible para todos, y que además apoyarían el espectáculo ahora que es más fácil obtener puntos en cada carrera. Necesitamos más espacios para que los pilotos puedan demostrar sus habilidades y no se queden estancados años en las series inferiores. Pero, sobre todo, necesitamos más equipos para evitar carreras que se vuelvan procesiones de unos cuantos autos y demeriten la categoría de la Fórmula Uno, porque cuando hay más espectáculo en Miami que en Melbourne, el futuro de la máxima categoría está en riesgo.

© CAJR /2015

Previas 2015: Hamilton

Lewis-Hamilton-539249

 

Hamilton: tras los pasos de Senna.

Cuando Hamilton fue presentado oficialmente en 2007 como compañero de Fernando Alonso, los reflectores se encontraban sobre el asturiano como la gran contratación de McLaren y el qué los podría regresar a la gloria después de no haber logrado título alguno desde que en 1999 Mika Hakkinen lograra su bicampeonato. Y era natural que así fuera pues Alonso traía como carta de presentación el bicampeonato obtenido con Renault en 2005-2006 y ya era considerado el mejor piloto de la F1 para esos momentos que acababa de perder a Schumacher tras su primer retiro.

Así pues, durante la presentación, el joven Hamilton parecía meramente anecdótico y un escudero para los intereses del español que buscaba entrar al club de los tricampeones de la Fórmula Uno. Hamilton era más reconocido como el protegido de Ron Dennis que por sus resultados previos a su llegada a F1 donde fue campeón en la Fórmula Renault Británica (2003), en la Fórmula 3 Europea (2005) y en la GP2 Series (2006) por lo que el guion indicaba que debía estar más que feliz por compartir el escenario de ese 16 de enero de 2007.

En ese 2007, Hamilton impuso su paso con un gran auto y podría haberse convertido en campeón mundial si no hubiera cometido un par de errores en las carreras finales de la temporada en una campaña que será recordada por la batalla interna de McLaren que capitalizó Kimi Raikkonen en su Ferrari. 2008 sería la consolidación de lo logrado y por fin podría proclamarse campeón del mundo, respaldando la confianza que Ron Dennis le había otorgado cuando permitió que Fernando Alonso emigrara de regreso a Renault, pero a partir de ese momento, el viento no fue tan favorable para el equipo de Woking y, consecuentemente, para Lewis que en 2010 compartió garaje con el recién coronado Jenson Button y para 2012 era notorio que Hamilton necesitaba dejar el equipo que lo vio crecer para emprender nuevos proyectos. Aunado a ello, Ron Dennis ya no figuraba como Director del equipo de Fórmula 1 (puesto que había sido ocupado por Martin Whitmarsh desde 2009) y en 2013 Lewis Hamilton decidió emigrar a Mercedes Benz donde Schumacher dejaba su asiento vacante por segunda ocasión.

La decisión de Lewis para la campaña 2013 no era pensando en su debut con Mercedes, que hasta el momento había tenido un pésimo regreso a la F1 y no era muy competitivo. No, Lewis lo hizo pensando en 2014 cuando los nuevos motores de 1.6 litros y V6 serían introducidos y donde podría tener ventaja en un equipo que no depende de otros al ser constructor de autos y motores. Lewis lo hizo tomando en cuenta que Nico Rosberg era un viejo conocido al cual podía vencer y que la nueva situación podría ser la motivación que faltaba para retomar el rumbo hacia su objetivo de emular a su ídolo Aytron Senna.

Ocho temporadas después, Hamilton es ya una estrella de la máxima categoría que ha eclipsado al mismo Alonso que se encontraba parado a su lado en aquella presentación de 2007. El inglés se presenta como bicampeón tras su título de 2014 y parece más cercano a alcanzar a su ídolo Ayrton Senna en la cuenta de trofeos de campeón que el asturiano que ha vivido un viacrucis desde aquel día en que se presentaban como compañeros de escudería.

Hamilton ha cambiado drásticamente en todos los aspectos. Desde su look hasta su forma de manejo, el británico se ha transformado para convertirse en un protagonista del mundo de la Fórmula Uno y un piloto que ha escalado hacia ser considerado uno de los mejores del nuevo milenio[1]. Se ha convertido de un piloto con demasiado ímpetu en uno mesurado que sabe cuándo debe manejar en su estilo característico y cuándo en uno más conservador; ha dejado de ser el devorador de neumáticos pero también ha dejado de ser el más rápido ya que en esta temporada fue ampliamente batido los sábados por Rosberg, después de que en sus primero tres años ganara 17 de 52 posiciones de privilegio que disputó (el que más en ese periodo 2007-2009).

Para 2015, Hamilton es el piloto a vencer sin duda alguna pero, mientras tanto, el inglés de Mercedes estará buscando igualar los pasos de su ídolo brasileño y convertirse en el décimo tricampeón de la historia. Claro está que si es capaz de lograrlo, ello no significará que ha alcanzado al astro brasileño, simplemente que la meta trazada por el británico la ha podido cumplir.

© CAJR /2015

[1] Rápidamente, en el nuevo milenio, tendríamos a Alonso, Vettel, Raikkonen y Hamilton como los mejores talentos en este nuevo milenio, con Alonso más respaldado por sus grandes actuaciones mientras que Vettel tendría a su favor los títulos y Hamilton rebasando a Raikkonen como mejor piloto tras la campaña 2014. Sin embargo, ¿meteríamos a Schumacher? Un tipo que representa la década de los 90’s tras la muerte de Senna, pero que sus grandes éxitos fueron al principio del milenio con el resurgimiento de Ferrari y representa una generación totalmente distinta a los cuatro antes mencionados pero que traslapó su carrera con la mayoría de ellos aunque en circunstancias totalmente distintas y solamente con Alonso y Raikkonen podría haber una ligera comparación pues los años de Mercedes (en que coincidió con Hamilton y Vettel) simplemente no representan al alemán. Veredicto, si estamos hablando de los mejores del nuevo Milenio, el Schumacher de 2000 a 2006 definitivamente es el papá de Alonso, Vettel, Raikkonen y Hamilton.

Previas 2015: Pérez

checo

 

Pérez: A demostrar que merece una oportunidad con un contendiente

Cuando en 2010 anunciaban que un mexicano regresaba a la máxima categoría del automovilismo, la alegría fue inmensa por tener a un connacional nuevamente en las pistas de la Fórmula Uno. Cuando en 2012 era confirmado como piloto para McLaren, la ilusión de tener otro piloto ganador en la categoría llenó planas y se pensó que bien podría ser un contendiente al título con una escudería de primera línea. Sin embargo, nadie contaba con que el equipo de Woking tendría una de las peores campañas de su historia y el chivo expiatorio sería nuestro talentoso compatriota.

Sin embargo, revigorizado en Force India, Sergio “Checo” Pérez, regresó al podio, demostró su capacidad y rápidamente exhibió las carencias de su anterior montura para levantar la mano cuando la oportunidad llegara a su puerta y regresar al podio con el equipo indio. Para su segunda campaña en el equipo de Vijay Mallya, el mexicano debe derrotar a su coequipero, Nico Hulkenberg, y mejorar algunos aspectos, sobre todo los sábados, pero la presión está en demostrar que puede hilar temporadas consecutivas en el podio mostrando un nivel grande si quiere saltar a un equipo de primera línea. El tapatío tiene talento con el cual brillar como lo ha hecho hasta el momento, pero debe aprender de la constancia de alguien como su coequipero para que los equipos vean que ese trabajo puede rendir frutos cada gran premio de una temporada y, por ende, volverlo un piloto contendiente.

La tarea no es fácil pues su gran manejo de neumáticos se ha visto contrarrestado con los avances tecnológicos de Pirelli para proveer llantas que duran más por lo que las distancias en ese rubro se han acortado. Asimismo, Force India no es un equipo grande que pueda desarrollar el monoplaza todo el año por lo que terminan rezagándose conforme avanza la temporada. Sin embargo, el mexicano no sabe de pretextos y si algo lo ha caracterizado es no rendirse frente a la adversidad por lo que cada carrera es un espectáculo al verlo luchar contra las condiciones que cada gran premio le plantea.

Para Checo, 2015 es un año de demostrar que merece esa segunda oportunidad (lo de McLaren ni debería contarse como una oportunidad en sí) y esperar que los equipos grandes lo vean nuevamente como el gran piloto que es y que puede apuntalar un equipo durante el siguiente lustro o más. Los equipos con veteranos como Scuderia Ferrari y Williams podrían ver en el joven volante mexicano el complemento ideal para su escuadra y un elemento que podría aportar para la disputa de ambos campeonatos.

© CAJR / 2015

Previas 2015: Ricciardo

ricciardo

Ricciardo: ¿puede sonreír más?

Cuando uno ve al piloto de Red Bull Racing, la pregunta obligada es: ¿qué pasaría con esa sonrisa si es campeón del mundo? El talento lo tiene y el equipo tetracampeón del mundo cuenta con el potencial para regresar a lo más alto, pero lo que no sabemos es cómo podría el australiano ampliar más su sonrisa. 2014 lo vio subir por primera vez a lo más alto del podio y demostrar que la decisión de reemplazar a Mark Webber con alguien del programa juvenil de pilotos de la bebida energética no fue un error y que, incluso, llevó a la eventual salida del tetracampeón Sebastian Vettel, a quien no intentaron retener por tener listo a su sucesor.

Ricciardo es un tipo de piloto que rara vez se sigue encontrando en la máxima categoría, alegre, optimista, relajado y con un talento natural que le permite pelear con cualquier contrincante sin importar el palmarés del rival. Hamilton y Vettel lo pueden atestiguar y su gran campaña debut en Red Bull Racing quedará grabada por las tres victorias logradas a costa de los Mercedes, además de superar ampliamente a su coequipero, quien nunca pudo encontrar el ritmo con los motores nuevos de la F1.

Sin embargo, tras el resurgimiento de Williams, 2015 parece que será otro año de lucha para el antípoda, quien deberá ser paciente en lo que Renault logra alcanzar a Mercedes en materia de potencia para poder regresar a Red Bull Racing a lo más alto del podio. Con Kvyat como coequipero se prevé que los esfuerzos sean puestos en Ricciardo, pero él debe demostrar que puede liderar al equipo, con toda la responsabilidad que ello implica tras la salida de Vettel para ir a Maranello. La labor se anticipa complicada, pero con lo demostrado en su corta estancia en la Fórmula Uno, se ve posible y podría ser, de nueva cuenta, el principal rival de Lewis y Nico por el título.

Con el australiano pocos dudan que eventualmente estará en lo más alto del campeonato, la interrogante es qué tan grande puede ser su sonrisa cuando lo logre.

© CAJR / 2015

Previas 2015: Massa y Bottas

williams

Massa y Bottas: reviviendo a Williams

Cuando Felipe Massa llegó a Williams en 2014, mucha gente auguraba un alargamiento cómodo de su carrera antes de pensar en un retiro eventual para abrir paso a las nuevas generaciones. Lo que nadie pensaba es que, de su mano y la llegada de Mercedes como planta de poder, Williams regresaría a ser un equipo competitivo que en la segunda mitad de la temporada representó el principal rival del dúo de Mercedes. No logró ganar, pero Felipinho sumó tres podios y revivió su carrera de cara al 2015 con un equipo revitalizado que parece el mejor colocado para hacer una carrera de cuatro por el título.

Del otro lado del espectro, está el más joven de las sensaciones finlandesas: Valtteri Bottas. El nórdico que en tan sólo dos años ya se posicionó como el sucesor de los grandes volantes de aquel país y que terminó cuarto en el campeonato de pilotos con varios podios que pudieron haberse convertido en victorias de haber contado con algo de suerte. Pero lo que nadie duda es que se convirtió en todo lo que Williams pensó que podría ser cuando lo eligieron como coequipero de Maldonado en 2013.

Para 2015, Massa y Bottas llegan como los grandes candidatos a oponerse al dominio de los Mercedes y aunque sus carreras se encuentran en momentos diametralmente opuestos, resulta fácil ver la misma urgencia en ambos ante las pocas oportunidades que se pueden tener en la Fórmula Uno para lograr un título. Felipe está en las últimas y bien podría pensar que es su nueva y última oportunidad después de perder el título en 2008 mientras que Bottas ya debe saber lo difícil que puede ser mantenerse competitivo año tras año y que las oportunidades hay que aprovecharlas en el momento que lleguen. Y, de cierta manera, lo mismo aplica para Williams que más de una década tardó en regresar al podio de constructores y debe capitalizar la gran mezcla de experiencia y juventud de sus volantes con un auto competitivo para establecer los cimientos de su futuro en la categoría.

Lo que nadie niega ahora es que Williams ha regresado y será un gran animador con Massa y Bottas como candidatos a quebrar la hegemonía de sus proveedores de motores.

© CAJR / 2015